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| "Estados Unidos es un país machista" |
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| En su libro Hillary Clinton. Retorno a la Casa Blanca, la periodista Núria Ribó recoge una anécdota protagonizada por la candidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos. Dice Ribó, diez años como corresponsal de TVE en Washington y Londres, que tras una sonada intervención de Hillary en el Parlamento de Arkansas, un congresista, impresionado por la vehemencia de sus palabras, exclamó: "Bien, colegas, parece que hemos elegido al Clinton equivocado". Durante toda la larga fase de primarias, los estadounidenses tienen la opción de corregir tal error. |
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| - Un titular de un diario decía que Hillary enfrenta a la gente. ¿Por qué?
Creo que es porque se han reproducido unos estereotipos. Del mismo modo que el tsunami Obama es imparable, el tsunami Hillary, que nació en 1992, ha continuado. Desde entonces se la catalogó como una mujer que se metía demasiado en todo y con mucho poder. Siempre se la acusa de los mismos estereotipos. ¿Divide? Una persona con ideas potentes siempre lo hace.
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| - Se ha dicho que sus ideas son un tanto ambiguas.
Así es, pese a que sus posiciones respecto a la sanidad, la educación, o la juventud son clarísimas. Se la critica, además, por haber actuado en la sombra, y por haber aprovechado el apellido Clinton. Además, trató mal a la prensa americana durante mucho tiempo. Todo esto ha creado un cóctel que ahora lo está pagando. Bill, pese a sus escándalos, sigue siendo muy popular. Esto se explica porque posee algo que ella no tiene: carisma.
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| - ¿Pese la falta de carisma, cuales son los activos de Hillary?
Tiene un currículum espectacular, con buenos movimientos en el Senado, donde lleva siete años y en dónde ha podido rehacer su imagen política, algo que ha conseguido bastante.
- ¿Cómo lo ha hecho?
Haciendo política en el sentido más puro de la palabra. Se ha acercado a los senadores en un mundo machista y viejo, de dinosaurios. El propio [Ted] Kennedy está desde el año 62. No se propicia que entre gente más joven y sobre todo mujeres, porque también es una cuestión de dinero. Lo primero que hizo Hillary al llegar al Senado fue ganarse a sus principales enemigos republicanos, que fueron los que hundieron su propuesta de reforma sanitaria de 1993 y los que tiraron adelante el impeachment contra su marido [tras el escándalo Lewinsky].
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| ¿Y cómo lo hizo para acercarse a estos senadores?
Ella es muy creyente y en el Senado hay unas reuniones religiosas en las que no se habla de política sino que se ponen en común cuestiones de fe y espirituales, porque es algo que, a diferencia del día a día de la política, no provoca enfrentamientos. Esto funciona, y sino se entiende no se puede entender como funciona EE.UU.
- ¿Qué pasó en esas reuniones?
Uno de los senadores más conservadores, Sam Brownback, dijo en una de esos encuentros: "Antes de continuar, tengo que pedir perdón a Hillary Clinton. Más que la he odiado no podría hacerlo. Pero no me sentiría bien sino reconociera a esta mujer y le pidiera perdón públicamente por lo que he sentido por ella como persona". Ella lo aceptó. En estos encuentros se ponen en común cosas que propician después un acercamiento político. De esta manera, ha hecho muchas gestiones para Nueva York con gente que en teoría eran sus enemigos políticos, pero a los que supo acercarse. Con todo, Hillary es la persona que más une en el Senado, pese a que en la calle se la ve como divisiva.
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| - Hillary une porque es más bien moderada.
Así es. Además, presidió –algo que nunca antes había hecho una mujer- el Comité de Servicios Militares. Por ello tiene unas buenas relaciones con los militares. Allí ya se preparaba para la Casa Blanca.
- ¿Cuándo empezó a pensar en la Casa Blanca?
Creo que es en 1998, durante el escándalo Lewinsky, cuando ella realmente explota. Los otros escándalos [sexuales de su marido] no la cogieron con la guardia baja porque ya sabía lo que podía pasar. Incluso se dice que en Arkansas Hillary pidió la lista de las posibles amantes de su marido para una vez en campaña para acceder a la Casa Blanca tener respuesta para todo y no quedar como una "cornuda". Sin embargo, pienso que el tema Lewinsky la engañó desde un principio. Fue en ese momento cuando el matrimonio Clinton se empezó a distanciar, y Hillary comenzó a prepararse para el Senado, donde se presentó en el 2000.
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| - Hay gente que la critica por presentarse. ¿Qué argumentos se utilizan para ello?
Le han tirado en cara lo de las sagas, algo que no pasó con los Bush, que eran padre e hijo. También se la ha criticado de haber estado siempre pensando en la presidencia. ¿Dónde está lo criticable? Cualquier país del mundo tendría que estar contento de tener a alguien que ha dedicado tanto tiempo a prepararse. También se ha hablado de su ambición. ¿Y quién no la tiene? A ella se le recrimina su ambición política por ser mujer. Hillary puede ser calculadora, pero todos los políticos lo son, algo que me parece normal, sobre todo en un país de la importancia de EE.UU. Además, la ambición es algo que no se recrimina a los hombres, así de claro. De este modo te das cuenta que EE.UU. es un país machista.
- Entonces, ser mujer es una profunda desventaja.
El sistema de EE.UU. es abierto democráticamente pero sólo si tienes dinero, y el dinero va a los hombres. En el Senado, por ejemplo, hay pocas mujeres. Ella, como tenía una amplia agenda de contactos y venía de donde venía, pudo moverse y conseguir dinero. Otra mujer lo tendría muy difícil. Yo ya dije hace años que antes habrá un presidente negro que una mujer blanca, porque, al fin y al cabo, es hombre.
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